
ENTREVISTA a D. Ricard Llorens Sala
A lo largo de las diferentes entrevistas que hemos publicado, un determinador común, ha
sido que los entrevistados solían tener una edad avanzada, ya que la mayoría eran personas que
disfrutaban de su merecida jubilación, por lo que se puede llegar a pensar que este arte/hobby es para personas maduras.
Con esta nueva entrevista que os presentamos se rompe con esta tendencia, demostrando que si bien no es un hobby en el que abunden muchos jóvenes, (definiendo como jóvenes aquellos que no han sobrepasado los 20 años). Se trata de D. Ricard Llorens Sala, modelista con cierto reconocimiento en el mundillo y los foros del modalismo naval por su peculiar forma de trabajar, especializado en barcas tradicionales principalmente de la costa catalana a las que les da un acabado personal, el sello de presentación del autor.D. Ricard nos abre las puertas de su taller y su particular museo/exposición en el que nos explicó cómo fueron sus inicios en este apasionante mundo del modelismo naval,de viva voz escuchamos sus explicaciones sobre su trayectoria como modelista Su iniciación en este mundo se remontan al año 1980 cuando contaba tan solo con 18 años coincidiendo con el traslado de la vivienda familiar,dejaron la vivienda en el pueblo de Riudarenes (Girona) para trasladarse a pocos kilómetros a una finca rural en Sils propiedad de la familia, lo que supuso un cambio de hábitos de su tiempo libre, que se tradujo en la afloración de una afición, la afición que originalmente estaba orientada más por el tema de maquetísmo en general que por el tema del mar, poco a poco comienza a ver algún que otro modelo de barco montado en unos grandes almacenes despertando el interés por los barcos. Dada la cercanía de la Costa Brava, el contacto con el mar y todo lo que ello conlleva, se va haciendo patente de
forma progresiva, visita alguna que otra exposición que a nivel local se van realizando por diferentes pueblos costeros, por lo que el tema del modelismo naval comienza a minar en sus preferencia a la hora de practicar un hobby. Su novia que hoy es su esposa, consciente del despertar de esta nueva afición de D. Ricard, le regala un kit de Artesanía latina, concretamente el Scothis Maid, que desafortunadamente no consigue acabar, es en ese momento cuando comienza a tener consciencia de lo que representa este arte/hobby, tocado por el gusanillo del modelismo se marca un nuevo reto, decide repetir la experiencia y compra la polacra Venus del mismo fabricante que logra acabarlo, en ese momento nace un nuevo modelista ya que desde entonces no ha parado de construir modelos.
En ese momento comienza la metamorfosis que todos los modelistas realizan durante su faceta de formación, la primera fase es construir un modelo a toda costa, salga como salga. (después tenemos toda la vida para arrepentirnos), la segunda, conscientes de nuestra ignorancia, comenzamos a buscar información en libros y revistas especializadas y, la tercera, es tratar de ponernos en contacto con otros modelistas ya que desgraciadamente la mayoría de los modelistas son autodidactas por obligación. Actualmente gracias a las nuevas tecnologías se facilita considerablemente la labor de la búsqueda de información, tan solo con un click, podemos obtener ese dato que años atrás suponía semanas de búsqueda.
Debemos decir que D. Ricard fue uno de los primeros modelistas en aparecer por internet con una página web propia donde mostraba sus modelos, taller y alguna que otra técnica de modelismo, fue un motivo para abrirse al resto del mundo y entablar muchas amistades y contactos.
Pasada la primera fase consistente en construir el primer modelo, sin herramientas y sin información, pasamos a la segunda, en la que se comienza a perfilar lo que es hoy en día su taller, el reino para muchos modelistas donde se refugian de lo mundano y se recargan las pilas. El taller más o menos está montado, la información comienza a ocupar un lugar en las estanterías de su biblioteca, es el momento de buscar otros modelistas con los que compartir experiencias y conocimientos, dando como fruto de esta búsqueda, el conocer a D. Emili Bou, un experto modelista residente en Riudarenes que lo acoge en su taller como discípulo, con él comienza la verdadera formación como modelista, deja a un lado el ímpetu que solo tiene la juventud, para sosegarse y comenzar a perfilarse como modelista naval, se desvanecen las dudas, comienza a
interpretar planos, aprende nuevas técnicas de construcción….
y como colofón participa con el maestro en una exposición con motivo de las fiestas patronales, como se diría en el argot taurino,“toma la alternativa”.
Como no hay dos sin tres, aparece otro personaje que marca en cierta forma la trayectoria como modelista, se trata de D. Aniceto Figueras, carpintero de profesión con el que entabla una profunda amistad que dura hoy en día, desgraciadamente D. Emili Bou nos dejo hace tiempo, los tres formaban un trío especial una perfecta simbiosis de la que todos sacaban provecho, el alumno aprendiendo y los maestros enseñando, ya que tan importante es aprender cómo enseñar.
La afición en el Sr. Ricard crece día a día, ello lo lleva a conocer a otro gran modelista residente en Lloret de Mar, D. Xavier Macià, que seguramente los lectores recordaran por las veces que se ha publicado parte de su obra en esta nuestra/ vuestra revista y, finalmente escucha hablar de D. Emili Colomer, modelista de Tossa de Mar del cual le llegan comentarios de la obra que realiza, especialmente el envejecido de sus modelos, ni corto ni perezoso visita a tan singular modelista el cual lo introduce en el tema del envejecimiento de los modelos del cual hoy en día es uno de los puntos que lo caracteriza y es reconocido en el mundo del modelismo naval.
En Julio de 1985 comienza su participación en exposiciones de modelismo naval llegando hasta nuestros días, habiendo cosechado una infinidad de premios, como dato curioso, participó en la primera edición de Polop de la Marina, en la que fue llamado para realizar un taller sobre pintura y envejecimiento, posteriormente ha participado en todas las ediciones llevándose en cada edición premios.
En el año 1994 entra a formar parte de la asociación de modelistas de Lloret de Mar donde también se le abrieron otras puertas y fue cuando empezó con el mundo del radio control, hoy en día pese a su juventud está consagrado como un experto modelista que está abierto a mostrar su obra, obra consagrada en un pequeño museo que tiene en su finca y que os recomiendo visitar y pasar un buen rato charlando con él.
Agradecemos a D. Ricard su amable colaboración en la realización de este artículo y para quienes estén interesados en profundizar en su obra pueden contactar con él
A lo largo de las diferentes entrevistas que hemos publicado, un determinador común, ha
sido que los entrevistados solían tener una edad avanzada, ya que la mayoría eran personas que
disfrutaban de su merecida jubilación, por lo que se puede llegar a pensar que este arte/hobby es para personas maduras.
Con esta nueva entrevista que os presentamos se rompe con esta tendencia, demostrando que si bien no es un hobby en el que abunden muchos jóvenes, (definiendo como jóvenes aquellos que no han sobrepasado los 20 años). Se trata de D. Ricard Llorens Sala, modelista con cierto reconocimiento en el mundillo y los foros del modalismo naval por su peculiar forma de trabajar, especializado en barcas tradicionales principalmente de la costa catalana a las que les da un acabado personal, el sello de presentación del autor.D. Ricard nos abre las puertas de su taller y su particular museo/exposición en el que nos explicó cómo fueron sus inicios en este apasionante mundo del modelismo naval,de viva voz escuchamos sus explicaciones sobre su trayectoria como modelista Su iniciación en este mundo se remontan al año 1980 cuando contaba tan solo con 18 años coincidiendo con el traslado de la vivienda familiar,dejaron la vivienda en el pueblo de Riudarenes (Girona) para trasladarse a pocos kilómetros a una finca rural en Sils propiedad de la familia, lo que supuso un cambio de hábitos de su tiempo libre, que se tradujo en la afloración de una afición, la afición que originalmente estaba orientada más por el tema de maquetísmo en general que por el tema del mar, poco a poco comienza a ver algún que otro modelo de barco montado en unos grandes almacenes despertando el interés por los barcos. Dada la cercanía de la Costa Brava, el contacto con el mar y todo lo que ello conlleva, se va haciendo patente de
forma progresiva, visita alguna que otra exposición que a nivel local se van realizando por diferentes pueblos costeros, por lo que el tema del modelismo naval comienza a minar en sus preferencia a la hora de practicar un hobby. Su novia que hoy es su esposa, consciente del despertar de esta nueva afición de D. Ricard, le regala un kit de Artesanía latina, concretamente el Scothis Maid, que desafortunadamente no consigue acabar, es en ese momento cuando comienza a tener consciencia de lo que representa este arte/hobby, tocado por el gusanillo del modelismo se marca un nuevo reto, decide repetir la experiencia y compra la polacra Venus del mismo fabricante que logra acabarlo, en ese momento nace un nuevo modelista ya que desde entonces no ha parado de construir modelos.
En ese momento comienza la metamorfosis que todos los modelistas realizan durante su faceta de formación, la primera fase es construir un modelo a toda costa, salga como salga. (después tenemos toda la vida para arrepentirnos), la segunda, conscientes de nuestra ignorancia, comenzamos a buscar información en libros y revistas especializadas y, la tercera, es tratar de ponernos en contacto con otros modelistas ya que desgraciadamente la mayoría de los modelistas son autodidactas por obligación. Actualmente gracias a las nuevas tecnologías se facilita considerablemente la labor de la búsqueda de información, tan solo con un click, podemos obtener ese dato que años atrás suponía semanas de búsqueda.
Debemos decir que D. Ricard fue uno de los primeros modelistas en aparecer por internet con una página web propia donde mostraba sus modelos, taller y alguna que otra técnica de modelismo, fue un motivo para abrirse al resto del mundo y entablar muchas amistades y contactos.
Pasada la primera fase consistente en construir el primer modelo, sin herramientas y sin información, pasamos a la segunda, en la que se comienza a perfilar lo que es hoy en día su taller, el reino para muchos modelistas donde se refugian de lo mundano y se recargan las pilas. El taller más o menos está montado, la información comienza a ocupar un lugar en las estanterías de su biblioteca, es el momento de buscar otros modelistas con los que compartir experiencias y conocimientos, dando como fruto de esta búsqueda, el conocer a D. Emili Bou, un experto modelista residente en Riudarenes que lo acoge en su taller como discípulo, con él comienza la verdadera formación como modelista, deja a un lado el ímpetu que solo tiene la juventud, para sosegarse y comenzar a perfilarse como modelista naval, se desvanecen las dudas, comienza a
interpretar planos, aprende nuevas técnicas de construcción….
y como colofón participa con el maestro en una exposición con motivo de las fiestas patronales, como se diría en el argot taurino,“toma la alternativa”.
Como no hay dos sin tres, aparece otro personaje que marca en cierta forma la trayectoria como modelista, se trata de D. Aniceto Figueras, carpintero de profesión con el que entabla una profunda amistad que dura hoy en día, desgraciadamente D. Emili Bou nos dejo hace tiempo, los tres formaban un trío especial una perfecta simbiosis de la que todos sacaban provecho, el alumno aprendiendo y los maestros enseñando, ya que tan importante es aprender cómo enseñar.
La afición en el Sr. Ricard crece día a día, ello lo lleva a conocer a otro gran modelista residente en Lloret de Mar, D. Xavier Macià, que seguramente los lectores recordaran por las veces que se ha publicado parte de su obra en esta nuestra/ vuestra revista y, finalmente escucha hablar de D. Emili Colomer, modelista de Tossa de Mar del cual le llegan comentarios de la obra que realiza, especialmente el envejecido de sus modelos, ni corto ni perezoso visita a tan singular modelista el cual lo introduce en el tema del envejecimiento de los modelos del cual hoy en día es uno de los puntos que lo caracteriza y es reconocido en el mundo del modelismo naval.
En Julio de 1985 comienza su participación en exposiciones de modelismo naval llegando hasta nuestros días, habiendo cosechado una infinidad de premios, como dato curioso, participó en la primera edición de Polop de la Marina, en la que fue llamado para realizar un taller sobre pintura y envejecimiento, posteriormente ha participado en todas las ediciones llevándose en cada edición premios.
En el año 1994 entra a formar parte de la asociación de modelistas de Lloret de Mar donde también se le abrieron otras puertas y fue cuando empezó con el mundo del radio control, hoy en día pese a su juventud está consagrado como un experto modelista que está abierto a mostrar su obra, obra consagrada en un pequeño museo que tiene en su finca y que os recomiendo visitar y pasar un buen rato charlando con él.
Agradecemos a D. Ricard su amable colaboración en la realización de este artículo y para quienes estén interesados en profundizar en su obra pueden contactar con él











2 comentarios:
Está muy bien, pero..... ¿Y la entrevista?
Eso en que el entrevistador pregunta, y el entrevistado responde... jejeje...
STUPENDO STUPENDO MERAVIGLIOSO BRAVISSIMO
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